Pelear no es el problema
El conflicto es inevitable. Dos personas no pueden fusionar sus vidas sin desacuerdos. El problema no es que peleen — es cómo pelean.
Las parejas que pelean bien realmente reportan mayor satisfacción. La habilidad está en la reparación, no en la evitación.
Las reglas de pelear limpio
- Ataca el problema, no a la persona
- Sin insultos, nunca
- Mantente en el tema (no traigas problemas viejos)
- Usa 'yo siento...' en lugar de 'tú siempre...'
- Toma descansos si las cosas se calientan demasiado (acuerden volver)
- No peleen por mensaje cuando las emociones están altas
- Escucha para entender, no para ganar
- Reconoce su punto antes de hacer el tuyo
- Evita absolutos: 'siempre,' 'nunca'
- Termina con reparación: una disculpa, un abrazo, un compromiso
Qué evitar
La investigación muestra cuatro comportamientos que predicen el fracaso de la relación (los Gottman los llaman los 'Cuatro Jinetes'):
- Crítica: Atacar su carácter, no el comportamiento
- Desprecio: Poner los ojos en blanco, burlas, disgusto
- Defensividad: Negar responsabilidad, hacerse la víctima
- Stonewalling: Cerrarse, negarse a participar
La conversación de reparación
Después de una pelea, la reparación importa más que la pelea misma. Aquí hay un marco simple:
- Me sentí [emoción] cuando [momento específico]
- Lo que necesitaba era [necesidad]
- Lo siento por [tu parte]
- La próxima vez, ¿podemos intentar [solución]?
Preguntas Frecuentes
¿Está bien irse a dormir enojados?
A veces sí. Si están demasiado alterados para ser productivos, dormir sobre ello puede ayudar. Solo comprométanse a revisarlo.
¿Qué pasa si solo una persona sigue estas reglas?
Empieza de todos modos. Frecuentemente una persona modelando buen comportamiento cambia toda la dinámica. Si no, consideren terapia de pareja.
Prevenir es más fácil que reparar
Las preguntas diarias de Amora te ayudan a mantenerte conectado/a para que los problemas pequeños no se acumulen en grandes peleas. Mantente curioso/a, mantente cerca.